• Aumentar el tamaño de la letra
  • Tamaño de letra predeterminado
  • Reducir el tamaño de la letra

“Nadie sabe lo que le espera”

24 de junio, 2010
Entrevista a don Carlos Luis Zamora, protagonista de A Ojos Cerrados
Estaba en un café en San José y mientras esperaba vi una cara conocida, una futura estrella de cine. No dudé en acercarme y preguntarle ¿Usted es el señor de A Ojos Cerrados?, “el mismo”, me contestó. Como la más imprudente le pedí permiso para sentarme en su mesa. “Le voy a contar una historia mientras espera”, me dijo con su voz de abuelito tierno.

a_ojos_cerradosMás imprudente aún, le pedí autorización para sacar mi grabadora de periodista, pues tenía que compartirlo en el Portal.  Así empieza el relato de don Carlos, un joven actor que a sus 75 años debuta en la gran pantalla. A partir del 1 de julio conmoverá a los costarricenses, cuando A Ojos Cerrados (ver trailer) se estrene en Costa Rica.

"Primero tengo que aclarar que yo nací para servir. Estoy en muchas organizaciones donde trabajo voluntariamente, porque soy pensionado. Entonces un amigo de AGECO me dijo que había un casting. Yo fui por un “por si”, por si acaso, porque  yo no sabía a lo que iba, no tenía idea de lo que iba a suceder. Entonces Hernán me dijo, ¿Quiere hacer una prueba?, yo le dije que sí, pero no sabía de lo que se trataba. Cuando él me dio un teléfono sin línea y yo lo cogí, me dice “yo le voy a hacer unas preguntas del otro lado”, y pegaba un grito para que yo lo escuchara. Comenzamos a hablar, él me hacía las preguntas, yo le respondía."

Cuando salimos me dijo “miré la prueba salió perfecta, pegó un 100”, pero yo todavía lo estaba tomando como una broma. “Son tres pruebas nada más” me dice, “porque han pasado 78 personas y ninguna ha calificado, usted es la 79.” Cuando salió en la tercera y me dice “pegó usted 300 puntos. ¿Le gustaría participar en un rodaje de un largometraje?”. Para mi fue una sorpresa porque que me iba a imaginar yo que estaba hablando en serio, era un miércoles y me dice “si esta de acuerdo, el lunes comenzamos a rodar la película.”

¿Y cómo fue la experiencia?
Mire, salíamos a las 6 de la mañana de mi casa, me iban a recoger, y nos daban las 12 o 1 de la madrugada grabando, me llevaban a mi casa pero me volvía a sacar en la mañana. Así estuvimos por un mes y siempre grabando todos los días. Grabamos en San José y después nos fuimos para Limón, porque dentro de la trama de la película estaba la situación de que la abuela de la nieta, valga la redundancia, dijo que si ella fallecía, su deseo era que la incineraran y que las cenizas las fueran a tirar al Mar Caribe. Se hizo el simulacro, porque la señora no se murió. Pero fuimos a terminar de grabar a Manzanillo y a Puerto Viejo.

¿Por qué cree usted que calificó para el papel de Gabo? ¿Qué había en usted que no había en los otros 78 candidatos?

Bueno, eso habría que preguntárselo a Hernán. Tengo la facilidad en la expresión, eso desde muy pequeño, y en mi edad adulta he desarrollado algo que no lo tenía antes, que es la memoria. Creo que eso era el complemento que quería Hernan como director

¿Qué fue lo más difícil?
Lo más difícil para mi no existió, porque le repito, seguí el patrón de que era un vacilón que me estaban vacilando, dentro de mí me decía yo, pero como, si es que un muchacho sí, porque es el galán de la película, y entonces le toma interés. Yo no le tome interés pero todo salió bien, gracias a Dios.

Entonces, ¿Cuándo empezó a ser algo en serio?
Actualmente estoy hablando con usted y creo que  no me imagino porque yo entré a ese círculo de cine, porque  como le contaba, para mí el cine fue jovencillo, iba al teatro todos los domingos, iba a jugar futbol, me bañaba y me iba para el cine. Tal vez tenía una noviecilla, pero no me interesaba el caso de ser actor ni cosas por el estilo y sigo creyendo lo mismo, nunca he querido decir que soy actor porque no lo soy, aunque ellos me titularon así.

Estoy muy agradecido con Dios que a mi edad me diera la oportunidad de participar en algo que nunca había hecho, en mi ha habido un cambio de pensamiento, donde creo que toda persona tiene su tiempo y que tiene que aprovecharlo. Uno no sabe lo que le espera. Si hubiera tenido 20 o 25 años me hubiera consagrado como un galán. A mis 78 años lo he concebido como algo muy grande.

¿Cómo fue trabajar con Hernán?
Es una persona muy profesional y después muy humanista, él trata de darle a cada quien lo que merece, como también, si no le gusta una cosa la dice, pero conmigo siempre se comportó muy bien en el rodaje de la película. De él no tengo ninguna queja.

¿Y de la película?
De la película solamente una vez me enoje, porque me estaban haciendo, el grupo, ponerme unos lentes para que me pareciera al abuelo, pero eran pesadísimos, pesaban como 2 kilos. Yo estoy acostumbrado a tener otros más livianos. Entonces me estaban dando unos que viera que barbaridad. Eso si me molesto, eran como las 2 de la mañana, ¡A esa hora, uno con sueño y que le hagan hacer una cosa que no le complace! Yo les dije, sí es así, me voy para San José mañana, pero como se iban a quedar sin el principal. Hay que medir las condiciones de cada persona.

¿Cual fue la escena más difícil?
Para mí no hubo ninguna difícil. Pero si incómoda, que fue andar en una lancha en Puerto Viejo, esa fue la mas difícil porque me sentaron a la par de la nieta y ella me decía “hay Gabo nos vamos a volcar” y yo con una cajita donde supuestamente iban las cenizas y ella me ponía nervioso.

¿Qué fue lo que más le gustó?
Si algo me llenó, fue la amistad que se caló con todo el elenco. Eso fue lo que más me agradó, el grupo fue muy especial. Vea usted como soy yo que en Canal 7 fuimos a grabar una parte del largometraje donde la nieta es una empresaria ya grande y un alto empleado de la empresa, socio de ella, en la trama de la película la esta regañando, yo me enojé, yo sabía que era de la trama de la película, pero no me gustó que la regañara. Yo deseaba agarrarlo de la corbata, pero me ponía a pensar, “no no si es de la película”.

Después en una oportunidad en Limón estábamos grabando como a las 10 de la noche y tenía que hacer el papel de que estaba llorando y se me arrimó al hombro, entonces yo le agarraba la cabecilla y la consolaba, para mi muy tierno, el otro extremo.

¿Qué es lo que más le gusta de la historia?
Nada, nada me gusta porque es una historia de muerte y a mi me pone muy mal, se que todos tenemos que morirnos, pero el papel que representa la señora muriéndose, yo llego al aposento donde está ella tirada en el piso, por eso se llama A Ojos Cerrados, porque tengo que quedarme pensativo con los ojos cerrados, la trama ahí se me hace sentimental.

¿Por qué tiene que ir el público a ver la película?

Tiene una trama muy especial, la película yo al recomiendo no porque sea uno de los integrantes de dicho largometrajes, si no porque es nacional, aquí no hay paquete. Lo nuestro es mejor y es nuestro, es tico. La mayoría de las películas hechas en esos países es un cúmulo de dinero que se ha gastado, y que no beneficia nada a Costa Rica, usted paga por ver una película del oeste norteamericana, pero ¿A quién le queda ese dinero que usted pago por ver esa película? En cambio aquí, en esta película, yo recomiendo porque es nuestra, y ya le digo lo nuestro es mejor.

Ya casi llega a los cines
a_ojos_cerrados2A Ojos Cerrados se estrena el 1 de julio en Costa Rica. Escrita y dirigida por Hernán Jiménez, relata la historia de  una muerte y un viaje al Mar Caribe, en el que Gabo reinventa su amistad con su nieta.
 

Menú

Login Realizadores

Suscribese al Boletín

Portal en

logo_facebook

twitter_logo

Logo_Mi_Butaca_Vip




fundacinegro-01

hivos_logo